Miguel Herrero Lera “Despedida”: La última lección

Entrada al blog Nº 101 del 28 de enero del 2021.

Abstract
Miguel Herrero Lera, falleció el 24 de enero de 2021 en la Clínica Moncloa
de Madrid tras una intervención quirúrgica de cáncer de páncreas. Le
despedimos en la tarde noche del pasado 25, un reglamentario y
reducidísimo grupo de amigos/as en el tanatorio La Paz, en una ceremonia
cívica-religiosa, en la que tomaron la palabra entre otros familiares sus dos
hijas Berta y Lucía… y se leyó la carta manuscrita que escribió Miguel,
con el título “Despedida” el mismo día 6 de enero- festividad de los Reyes
Magos- antes de entrar en el quirófano, que transcribimos a continuación
con la expresa autorización de sus dos hijas.

Miguel Herrero Lera, fotografía de hace unos años tomada en su despacho de la UNED.

 

 

 

 

Creo sinceramente, que la carta anterior seria más que suficiente para una introducción a todos aquellos lectores que no conociesen ni tuviesen referencia alguna de la rica personalidad de este gran amigo que se nos ha ido.

Era uno de los miembros de un entrañable circulo de personas- la mayoría de ellas parejas de distinto pelaje con uno o dos hijos, que coincidimos a finales de los setenta y principios de los ochenta en un barrio de la zona norte de Madrid, cercano a la Ciudad Universitaria Complutense, que tomó su nombre de la empresa constructora Saconia, pero dado la cantidad de gentes de izquierda, progres y comprometidas políticamente que aquí habitaban, se comenzó a conocer y denominarla, en aquellos tiempos de luchas y esperanzas como “Rojonia”.

Mayte, la tata Isabel Torralba – algún día tendremos de dedicarle una entrada, ya que pasó varios años de cárcel en Segovia y Alcalá de Henares, condenada en un Consejo de Guerra de 1947, donde se impusieron y ejecutaron varias penas de muerte -, nuestra hija Natalia – que había nacido el 27 de noviembre de 1975 – y yo llegamos al barrio de Saconia , concretamente a la calle Juan Andres 48-4º creo recordar a mediados de 1977, desde nuestro minúsculo apartamento de la calle de Sánchez Pescador 2-7º, Izda, esquina Cabanillas y al lado de la plaza de Mariano de Cavia, gracias a que Paz – hermana de Mayte y su esposo Manolo Fernández Cruz – nos ofrecieron en condiciones muy ventajosas la venta de su piso.

Solidaridad altruista, que nunca olvidaremos, pues nuestra situación económica no era muy boyante en aquella época de ejercicio profesional como abogados laboralistas, porque ellos y sus dos hijos menores Sara y David se trasladaban a Majadahonda a la urbanización Las Huertas.

El 12 de septiembre de 1977 vino al mundo Berta nuestra segunda hija, en la entonces muy conocida Clínica Los Nardos – su triste final y las causas del mismo habrán de ser contardos algún día -, cuyo director y ginecólogo, Luis de Castro, excelente persona, cualificado profesional, miembro activo del PCE, atendió al parto al igual que hizo con el de Natalia. Desde entonces le guardamos nuestro cariño y afecto hasta su muerte.

Fue a partir de entonces cuando fuimos conociendo gente del barrio de Saconia, al llevar a nuestras hijas a una guardería, que se llamaba “Guadarrama”, con un personal muy joven que la atendía, eran o al menos algunos nos lo parecían, un poco ácratas pero inmensamente cariñosos con la muy abundante prole que cuidaban.

Allí coincidíamos con Miguel, Mamen y sus dos hijas, Berta y Lucia y tantas otros/as padres y madres, con las que hemos seguido conservando lazos de amistad y gratos recuerdos que aún perduran, pese al transcurso del tiempo y pese a que la inmensa mayoría ya no vive en él.

Además del barrio con las múltiples experiencias y actividades cívicas, culturales y políticas que compartíamos los que entonces éramos jóvenes “saconianos”, nuestras fraternales meriendas en la Dehesa de la Villa, comidas colectivas en el viejo restaurante de “La Parra” y cenas de carnaval con originales disfraces, testimoniadas por múltiples reportajes fotográficos del siempre esplendido y cariñoso Ramón, que harían las delicias de cualquiera espectador, hoy sepultadas en cajones y archivadores que quizás merecieran un mejor destino.

Otro fundamental punto de encuentro y de plena convivencia eran las vacaciones veraniegas en el El Cuartón. Se trataba de una bella y pequeña urbanización- a imitación de los blancos pueblitos serranos con sus callecitas y plazoletas -, construida entre Algeciras y Tarifa en la ladera de un monte, frente al conocido Mesón Sancho, con bellas panorámicas, cuando hacia buen tiempo y visibilidad sobre el estrecho de Gibraltar, con no más de treinta y cinco casas-apartamentos, con dos piscinas una para mayores y otra para menores con cuidadoras, dos restaurantes y servicios varios.

El sitio fue descubierto en el verano del año 1976 por mis cuñados Paz y Manolo, él profesor universitario especialista en el estudio y seguimiento de las cigüeñas, quienes nos animaron a que fuésemos a pasar unos días con ellos y allí nos presentamos Mayte y yo, con Natalia en su corralito de bebé, nos encantó el sitio y emplazamiento, además muy cerca de Algeciras, donde vivían mis padres y algunos de mis hermanos.

Al año siguiente ya fuimos nosotros, Mayte embarazada de Berta, alquilamos un apartamento y comenzaron a venir matrimonios y parejas de amigos de “Rojonia” con sus respectivos hijos, entre los que estaban, Miguel y Mamen, con sus dos hijas Berta y Lucia.

Miguel con Berta y Lucia – Juanjo con Natalia y Berta. Piscina del Cuartón (Tarifa), verano de 1978.

 

Un nombramiento oficial de Miguel Herrero como Asesor Ejecutivo del Gabinete de Javier Moscoso, que apareció publicado en el BOE de 1993.

(Texto completo de la disposición de la Orden Ministerial del 19 de enero de 1983 tal cual apareció en el BOE)

Ilmo. Sr. Subsecretario de la Presidencia. MOSCOSO DEL PRADO Y MUÑOZ ORDEN de 19 de enero de 1983 por la que se nombra Asesor ejecutivo del Gabinete del Ministro de la Presidencia a don Miguel Herrero Lera. Ilmo. Sr.: De conformidad con lo dispuesto en el articulo 7.° del Real Decreto 3775/1982, de 22 de diciembre, por el que se determina la estructura y régimen de personal de los Gabinetes de los Ministros y Secretarios de Estado, vengo en nombrar, con el carácter de funcionario eventual, a don Miguel Herrero Lera. Asesor Ejecutivo del Gabinete del Ministro de la Presidencia, con categoría de Subdirector general. Lo digo a V. I. para su conocimiento y efectos. Madrid, 19 de enero.

Quizás resulte extraño que haya reproducido la Orden Ministerial, por la que se designaba a Miguel Herrero, jefe del Gabinete de Javier Moscoso, Ministro de la presidencia del primer Gobierno de Felipe Gonzalez. La razón y justificación de ello, fue que en ese verano de 1983- tras el más que clamoroso éxito electoral del PSOE con más de doce millones de votos en las elecciones de 1982-, en uno de esas tardes con nublados decidimos los que estábamos en El Cuartón hacer una excursión con todos nuestros hijos a la localidad costera de Záhara de los Atunes, entonces un pueblito de pescadores y una inmensa playa casi desierta.

Al llegar allí, había mejorado el tiempo así que decidimos unos cuantos darnos un baño “en pelotas”, práctica bastante habitual que practicábamos con frecuencia en aquellas inmensas playas desiertas por entonces de la costa gaditana.

Apareció – por denuncia de algunas lugareñas – una patrulla de la Benemérita Guardia Civil que nos obligó a suspender el chapuzón y mientras nos vestíamos, nos imprecaban de si no nos daba vergüenza bañarnos desnudos delante de nuestros hijos menores, a lo que contestamos que no, pues ellos estaban acostumbrados a vernos en casa y en los baños de otras playas del contorno donde solíamos ir habitualmente por las tardes. Al final tomaron los datos del DNI de varios de nosotros, entre ellos los de Miguel Herrero, lo que dio pie a que a la vuelta al Cuartón y en días sucesivos le gastásemos la broma “de que esa tarde se había acabado su vida política pública”.

Afortunadamente eso no ocurrió asi, sino que fueron otros los motivos que originaron “el profundo distanciamiento” de Miguel con los políticos profesionales del que fue su partido , aunque él nunca comentó, – por la discreción que le caracterizaba – con sus amigos del barrio, a casi todos nos pareció, que había sido utilizado por todos ellos como un papel de usar y tirar.

Volvió a su carrera académica como profesor de Ciencia Política en la UNED, colaborando con catedráticos y profesores de reconocido prestigio, en sus clases y en múltiples publicaciones, como es público y notorio por la nota y perfil que figura en la red y que me he permitido transcribir a continuación.

Miguel Herrero Lera fue Profesor Colaborador de Ciencia Política en la Universidad Nacional de Educación a Distancia. Licenciado en Ciencias Políticas y Económicas (Sección Políticas) por la Universidad Complutense de Madrid en julio de 1973. Ha desarrollado su actividad docente, primero, en la Facultad de Políticas y Sociología de la Universidad Complutense (años 74-76), como Profesor Encargado de Curso. Desde el año 76 hasta la fecha ha combinado la labor docente en la UNED con el desempeño de puestos directivos en la Administración General del Estado (Gabinetes de los Ministerios de la Presidencia, Administraciones Públicas y Cultura),  participando en la redacción de las Unidades Didácticas de Teoría del Estado y de Derecho Político I y II bajo la coordinación de los profesores Julián Santamaría y Oscar Alzaga, respectivamente. Entre las publicaciones, es coautor en obras colectivas sobre comentarios a la Constitución Española de 1978 como la compilada por Tomás Ramón Fernández, (UNED, 1979) y la dirigida por Oscar Alzaga, (Edersa, 1985). En dichas obras, los temas objeto de estudio han sido: el proceso de conformación de la monarquía española como monarquía parlamentaria y el desarrollo de la Iniciativa Legislativa, respectivamente. Además, comparte autoría con el profesor Enrique Linde de un conjunto de artículos en los que se analiza la institución del Referéndum, (Revista de Estudios Políticos, nº 2, Nueva Época, 1978 y Revista de Derecho Político de la UNED, números 3 y 6 de los años 1979-80). En la actualidad, participa en dos proyectos de investigación: “Las relaciones intergubernamentales y las tecnologías de la información y comunicación en España” y “Los procesos de integración y disgregación en el Estado Autonómico: principios de ejercicio, institucionalización y desarrollo de las relaciones intergubernamentales”. El primero es un proyecto integrado en el “Plan de promoción de la investigación en la UNED, en tanto que el segundo pertenece a los proyectos de I + D del “Programa nacional de socioeconomía.”

La Panda de Saconia algo más que un grupo de vecinos de un barrio de Madrid.

En la primera fila, tres de los cuatro que nos abandonaron últimamente: Luis Otero – dos filas detrás de él su mujer Carmen Macías-, Mamen de la Fuente y Miguel Herrero, en una de las últimas comidas de la Panda de Saconia.

 

 

A modo de compromiso futuro

Miguel Herrero te haremos caso y en cuanto salgamos de esta situación pándemica, nos comprometemos y convocaremos a todos los que supervivan de la Panda de Saconia, nos reuniremos en la Nueva Parra para recordarte a ti y a los que nos dejaron en estos últimos años: Luis Ramos, Pilar Virseda, Carlos del Rio, Ángel Oyarbide, Margarita Campal, Luis Otero, Carmen Macías, Jaime Gonzalez y Mamen de la Fuente. Comeremos y brindaremos por todos vosotros y trataremos de mantener la tranquilidad y tu espíritu cuando nos llegue ese final de viaje.

Madrid a 28 de enero del 2021.

Juanjo del Águila Torres.

Nota aclaratoria

Carmela Canto envía unas sugerencias al anterior texto – que agradezco sinceramente -, para subsanar un error de apellido y una omisión en la relación de nombres de amigas ya fallecidas. Después se lamenta de que no se hiciese referencia alguna en la entrada a una serie de actividades desarrolladas en el barrio en la década de los setenta -últimos años del franquismo y los primeros de la transición, como fueron la librería García Lorca y la Asociación de vecinos -, con sus respectivas actividades socioculturales y políticas del Movimiento Ciudadano, las fiestas de verano, la creación mediante Cooperativa del Bar El Pilón, etc, etc, y otras tantas, que podrían añadirse.

Labor necesaria y pendiente de realizar “colectivamente”,  que sobrepasa al contenido de la entrada, con tres objetivos muy determinados: Ensalzar la ejemplar despedida y última lección magistral de Miguel Herrero, nuestro aterrizaje en el barrio de “Rojonia” y el afortunado, encuentro, convivencia y permanencia con la Panda de Saconia.

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