Nº 40: El Primer Juzgado Especial de Orden Público: febrero- julio de 1956. Primera parte

Sinopsis - Abstract

El libro Jaraneros y Alborotadores. Documentos sobre los sucesos estudiantiles de febrero de 1956 en la Universidad Complutense de Madrid del fallecido profesor Roberto Mesa, editado por la propia UCM en 1982, fue el que me dio las iníciales pistas de la existencia y funcionamiento del Primer Juzgado Especial de Orden Publico, como consecuencia directa e inmediata de esos “sucesos” ocurridos en los meses de febrero a julio del año 1956 y reproducir múltiples documentos, en los que se hacía expresa  referencia a dicha institución.

La calificación como “Primer” (Juzgado Especial de Orden Publico) es de absoluta responsabilidad del que suscribe, con la expresa finalidad aclaratoria de diferenciarlo claramente, con los que a partir de la aprobación de la Ley de 2 de diciembre de 1963, de creación del Juzgado y Tribunal de Orden Publico  actuaron, como órganos represivos de la oposición política en España, en los últimos trece años de franquismo hasta que fueron suprimidos por Real Decreto-Ley de 2/1977, de 4 de enero.

Otras fuentes

Posteriormente, la visita obligada al Archivo General de dicha Universidad, sito en los bajos del Edificio Anexo a la Facultad de Derecho me dio la oportunidad de comprobar, que además de todos los documentos referenciados y reproducidos en el libro citado de Roberto Mesa, existían también en ese fondo otros materiales de particular importancia y que han resultados decisivos a la hora de configurar como fue el funcionamiento de ese Primer Juzgado Especial de Orden Publico a partir de la segunda quincena del mes de febrero hasta julio de 1956, con la irregular actuación inicial del Magistrado-Juez Especial Acisclo Fernández Carriedo, a su vez  titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Nº 19 de los de Madrid, sin disponer del correspondiente nombramiento y designación de la Sala de Gobierno del Tribunal Supremo y también  habría que destacar, un Informe Jurídico apócrifo sin firma alguna ni autoría reconocida, que trataba tres temas diferenciados, que luego serán objeto de análisis pormenorizado,  que trazaban las líneas maestras de actuación , de lo que luego fueron las pautas aplicadas por las autoridades gubernativas, policiales, fiscales y judiciales en esos inicios del 1956.

Se complementa la información obtenida por la consulta a los libros de Actas de la Sala de Gobierno del Tribunal Supremo y de este modo constatar, una vez más la anormal e irregular puesta en funcionamiento del Primer  Juzgado Especial de Orden Publico, sin tener la oportuna habilitación legal, que se produjo “a posteriori” de forma poco ortodoxa.

También resultó obligada una nueva visita al Archivo General de la Administración (AGA), en Alcalá de Henares y pese a la buena predisposición de los archiveros funcionarios para facilitar al acceso al material-fundamentalmente relaciones de procedimientos incoados en ese año de 1956- procedente del Juzgado de Instrucción Nº 19 de Madrid, los resultados fueron muy parcos, tan sólo dos referencias a dos de los sumarios incoados por el Primer Juzgado Especial de Orden Publico, al no disponerse en dichos fondos los libros registros, del Juzgado al que estuvo adscrito, lo que hubiera permitido una más fácil localización de las causas.

Por último, las otras fuentes consultadas son las diversas Memorias y Autobiografías publicadas de los principales personajes que estuvieron implicados en estos “sucesos”: Javier Pradera, Dionisio Ridruejo, Rafael Sánchez Mazas, Ramón Tamames, Enrique Mújica, José María Ruiz Gallardón (padre), Gabriel Elorriaga, Jorge Semprún (a. Federico Sánchez), Francisco Bu